martes, 25 de septiembre de 2018

Para hoy..... Aquieta tu espíritu (una experiencia personal)




¡Cuántas veces vamos a orar y sin embargo es tal el estado de nuestra ansiedad qué sin darnos cuenta, nos ponemos a mirar el celular, o comemos unas galletitas, o pensamos mil cosas a la vez, sintiendo qué nuestra cabeza va a estallar!
¿Te pasa o te pasó alguna situación así?
Claro que sí, nos pasa a todos.
Recuerdo una mañana, en que la ansiedad gobernaba mi vida.
Estaba cansada, agotada, mi físico no se encontraba muy bien.
Era como que todo mi ser quería escapar en una nave espacial, para que nadie me pudiera encontrar, jaja.
Y fue allí, en el comedor de mi casa, con mi mate en la mano, con la Biblia frente a mí, que Dios habló a mi corazón:
_Tere, aquieta tu espíritu en mi presencia.
Y allí, en una mañana soleada y cálida, cerré mis ojos, incliné mi rostro, dejé mi mate y oré a Dios:
_Te necesito Señor, no me siento bien, me duele todo, mi cabeza no para de pensar, mis emociones me gobiernan; y el temor y la angustia me impiden avanzar en fe.
Renuncio en el nombre de Jesús, a cada situación que me genera este estado.
Levanto mis manos al cielo, abro mi corazón a Ti y te entrego cada área de mi vida, para que la llenes de tu bendita presencia.
Espíritu Santo, te necesito, necesito oler a tu aceite, a tu paz, a tu restauración, a tu unción y a tu llenura sin igual.
Amén.
Salmos 46:10 Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. (nvi)
1 de Pedro 5:7 Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes.
8 Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. (nvi)
Sofonías 3:17 porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos
18 como en los días de fiesta. "Yo te libraré de las tristezas, que son para ti una carga deshonrosa. (nvi)
En donde estés, ahora mismo, cerrá tus ojos, abrí tu corazón a Dios y entregale este día en sus manos.
Dejá que su infinito amor te abrace el corazón.
¡Jesús te ama!
¡Bendiciones!

viernes, 21 de septiembre de 2018

¡Feliz y bendecido comienzo de la primavera!!


Cantar de los Cantares 2:1 Yo Soy la rosa de Sarón, Y el lirio de los valles.
Jesús es la rosa que perfuma nuestra vida. Es mi deseo que podamos cada día oler a Él.
Es mi deseo que la unción del Espíritu Santo inunde con su aroma nuestras vidas.
Primavera.... una nueva estación del año, que nos lleva a nuevos desafíos. Pongamos nuestra vida, nuestra familia, todos nuestros deseos y planes en las manos del Señor Jesús.
¡Bendiciones!

lunes, 17 de septiembre de 2018

¡Qué la presencia de Dios te abrace en esta noche!




Salmos 62:5 Sólo en Dios halla descanso mi alma; de Él viene mi esperanza.
6 Sólo Él es mi roca y mi salvación; Él es mi protector y no habré de caer.(NVI)
Si tan solo cerrás tus ojos en su presencia, si tan solo abrís tu corazón a Dios. Te aseguro que su Espíritu Santo te cubrirá con su unción y su infinito amor.
Dios te anhela, te observa con amor eterno, te cubre debajo de sus alas y te lleva a descansar en verdes pastos.
Permtite en esta noche descansar en los brazos de Dios.
Permitile a Jesús que te acaricie el corazón.
Nunca te olvides que no somos nosotros los que le buscamos primero, sino por el contrario, Dios nos amó y nos buscó primero para tener cada día una relación de amor con nosotros.
¡Dejate amar por Dios!
¡Bendiciones!

domingo, 9 de septiembre de 2018

viernes, 7 de septiembre de 2018

"Dios es bueno, Dios es fiel" | 12 Agosto 2018 | Pastora Lizzy Caloustian

¡Qué bien se siente estar viva!

Mirar hacia el cielo por mi ventana
Y darte las gracias por estar viva.
Respirar bien profundo y sentir el latir de mi corazón.
Abrazarte bien fuerte con mis manos hacia Tí extendidas.
Deseando dibujarte con mi alma canciones de amor.


Sonreir y llorar dándote las gracias.
Saltar y danzar porque por Tí estoy sana.
Abrir mis labios y declararte palabras de amor.
Y envolver tu corazón con mi canto de pasión.


Saberte a mi lado me llena de gozo.
Me emociona el alma, hace vibrar mi corazón
Me apasiona contemplar tu rostro en cada mañana.
Me encanta saberte que sos un Dios vivo
Que tocó mi vida y mi cuerpo sanó.

Que se llevó las heridas de mi alma afligida.
Y ungió con óleo de alegría mi corazón.


¡Quién hubiera dicho qué estoy viva!!
¡Si tan sólo cuatro años de vida fue la sentencia para mí!
Y me ví morir muchas veces, sintiendo que a mi alma le llegaba el fín.

No pude criar a mis hijos, no podía respirar con normalidad.
La fatiga extrema me mataba, el llanto y el pánico ahorcaban mi interior.


Pero de repente se hizo gran silencio...
Hubo gran bonanza y tu voz se escuchó...
__Tere hija amada estás sana por Jesucristo
Hoy se termina tu sufrimiento y pongo en Tí una nueva canción.


Y así amigas fue pasando el tiempo.
Disfruto por su gracia de buena salud.
Ya no lloro por los rincones, ni muerdo de dolor mis labios.
Hoy mi vida toda Jesús la cambió,
Puedo reír y amar la vida.
Y soy feliz por su infinito amor.
Tengo un cuerpo sano por la gloria de Jesucristo.
Porque Él me miró y su virtud puso en mí.
Esa virtud sanadora que a Él le caracteriza.
Esa virtud sanadora es también para Tí.


En dónde estés, no te desanimes, sí Dios hizo un milagro tan grande en mi vida, sé que también lo va a hacer en vos.
Entregale a Jesús tu corazón y dejá que Él te sorprenda, Él no hace acepción de personas, Él es experto en resolver nuestros imposibles.
Jesús tiene todo el poder para ir en contra de todo mal diagnóstico y declararte vida y salud en dónde la estás necesitando.


(Esta entrada la escribí en este blog, el 27 de noviembre del 2011, dando las gracias una vez más por estar viva)

¡Bendiciones!