jueves, 29 de mayo de 2014

"SOLAMENTE QUIERO ESTAR EN TUS BRAZOS"

¡Dios te bendiga en este día!

Esta mañana estaba meditando en la Palabra de Dios, más precisamente sobre los dones del Espíritu Santo; luego estuve orando a Dios y sentí su presencia a mi lado acariciando mi corazón.



Entonces estas palabras brotaron de mi alma y te las quiero compartir a vos, espero te sean de bendición.

Son palabras que salieron de mi corazón, cual oración fragante, deseosa de tocar el corazón Dios y recibir su presencia y su bendición.
 
 
 
Solamente hoy quiero estar en tus brazos, mi amado Jesús.
Recostarme en tu pecho y oír el latir de tu corazón.
Saberte a mi lado me da descanso.
Y sentir tu presencia acaricia mi corazón.
 
Solamente hoy quiero estar en tus brazos, mi poderoso Dios.
Y dejar que me acunes y me cantes una dulce canción.
Porque a tu lado me siento un niña pequeña y me olvido que soy una mujer.
Porque a tu lado solamente puedo, volver a creer.
 
Solamente hoy quiero estar en tus brazos, bendito Espíritu Santo.
Y pedirte que derrames tu aceite en mi interior.
Mi deseo es que me satures de tu presencia.
Que me eleves a las alturas y me des de tu bendita Unción.


Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!



miércoles, 28 de mayo de 2014

"COMO CADA MAÑANA JUNTO A TÍ"

Hola... ¡Qué Dios bendiga tu vida y tu hogar en este día!

Como cada mañana, estuve orando, leyendo la Biblia y pasando un momento de intimidad con mi amado Espíritu Santo.

Leer la Palabra de Dios me fortalece, me da descanso y aumenta mi fe.



Hace unos días que estoy meditando sobre 1 y 2 de Tesalonicenses, en el Nuevo Testamento y mientras lo leía, me puse a pensar en la cantidad de correos que recibo, acerca de personas que viven bajo algún pecado sexual.
Amados/as, la Palabra de Dios es clara, sin santidad nadie verá al Señor y en Cristo Jesús que nos fortalece, se puede, claro que se puede dejar de pecar y rendir la vida a Dios.

1 de Tesalonicenses 4:2 Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús;
4:3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;
4:4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;
4:5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
4:6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.
4:7 Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación.
4:8 Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo.

Te invito en este día, a que le entregues tu vida a Jesús y pongas todo tu corazón a cuenta con Él.
Te invito por favor a que hagas esta oración.

 
Dios en el nombre de Jesús te pido perdón por todos mis pecados, me arrepiento ahora de cada uno de ellos, recibo a Jesús como mi Señor y mi Salvador personal, por favor anotá mi nombre en el Libro de la vida.
Ahora querido Dios, renuncio a todo pecado de fornicación, de adulterio, de lascivia, de lujuria, de masturbación, de homosexualidad, de lesbianismo, de pornografía, en el nombre de Jesús lo renuncio y le pido al Espíritu Santo que me llene de su presencia.
Tomo la decisión personal de obedecer a Dios, de vivir en santidad, de consagrarme cada día a Él y así dejar de pecar y dar lugar al espíritu en mí y no a la carne.
Padre Dios en el nombre de Jesús renuncio a todo lo que viene de mis antepasados y que atan mi vida y mi descendencia, me declaro libre en Cristo Jesús.
Te amo y te necesito, has de mí un hombre, una mujer nueva en Cristo Jesús. Amén.

Con cariño: Tere.

¡Qué Dios te bendiga!



 

martes, 13 de mayo de 2014

ESOS... ¿HASTA CUÁNDO?

Hola... ¡Qué Dios bendiga tu vida y tu hogar en este día!
Hace unos días atrás, cuando estaba orando y leyendo la Biblia, sentí en mi corazón leer el Salmo 13.
 
 
Salmo 13:1 ¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?
¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma,
Con tristezas en mi corazón cada día?
¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
13:3 Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío;
Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte;
13:4 Para que no diga mi enemigo: Lo vencí.
Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara.
13:5 Mas yo en tu misericordia he confiado;
Mi corazón se alegrará en tu salvación.
13:6 Cantaré a Jehová,
Porque me ha hecho bien
 
 
Después de leerlo, me puse a pensar en aquellas dificultades que se presentan en nuestra vida, que nos agotan, nos infunden temor y hasta muchas veces llegan a enfermar nuestro ser.
El rey David se encontraba agotado, desbastado, sentía como que Dios se había olvidado de él y como si sus enemigos por consiguiente se hacían más gigantes y más temerosos ante su presencia.
Pero David recurrió con un corazón humilde ante Dios, le expuso lo que estaba sintiendo en su interior y le pidió que le respondiera, que despertara su vida toda, que sus oídos espirituales y su vista espiritual no se durmiera y así recibir vida, en lugar de muerte.
Luego que abre su alma ante Dios, que le expone su temor, que le pide ayuda, comienza a poner su fe en Él.
David sabe que la misericordia de Dios es inmensa y que su confianza está puesta solamente en Él.
Y aunque gigantes acampen a su alrededor, la vara y el cayado de Dios le infunden aliento (Salmo 23).
David termina el Salmo en el versículo 6 declarando que cantará a Jehová, el Dios poderoso y creador del universo.
David sabe que Dios escuchó su clamor y va a obrar a su favor.
 
Este Salmo 13, ha bendecido mi vida, me pude dar cuenta que hay situaciones que no entendemos y que necesitamos un fin pronto. Pero solamente Dios tiene nuestra solución, nuestro pronto socorro y nuestra victoria.
Es en el nombre de Jesús que los montes son echados a la mar, (San Marcos 11:23-24), hay poder en el nombre de Jesús.
Tenemos al poderoso y maravilloso Espíritu Santo obrando en nuestras vidas, Él intercede por nosotros con gemidos indecibles. (Romanos 8:26)
Pero nosotros debemos movernos en fe, creyendo que hay un Dios experto en resolver nuestros imposibles. (Hebreos 11:1 y San Mateo 19:26)
 
Jamás le diría a Dios ...¿Hasta cuándo Señor esta situación?... con una actitud de enojo, de soberbia, de reproche, etc. Jamás!!!
Por el contrario, cuando vivo situaciones difíciles, lo primero que hago es evaluar a la luz de la Palabra mi corazón, no quiero que nada me separe de su presencia.
Mi corazón debe ser humilde ante su majestad. Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. (Santiago 4:6)
 
No sé cual sea el problema que estás pasando hoy, pero de algo estoy segura, que si nos acercamos a Dios con una actitud de humildad, de reconocerlo como nuestro único Dios, Señor de nuestra vida y le pedimos con fe, no dudando, sabiendo que es un Padre amoroso, que desea bendecirnos, pero que nos demanda vivir en obediencia y santidad; sé que este maravilloso Dios en el nombre de Jesús, moverá su mano a nuestro favor.


1 de Pedro 5:6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios,
para que Él os exalte cuando fuere tiempo;
5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre Él,
porque Él tiene cuidado de vosotros. 
 


Este texto de 1 de Pedro es uno de mis favoritos, porque me recuerda y me enseña que debo cada día tener un corazón humilde y postrarme ante su presencia, sabiendo que su poderosa mano me cubre, aceptando que a su tiempo Él lo hará y en especial poder rendirle ante Jesús todas mis preocupaciones, mis ansiedades, mis dudas, mis temores, etc. sabiendo que tengo un Dios vivo y verdadero que tiene cuidado de mí y de mi hogar.
 


Con cariño: Tere.
 
!Qué Dios te bendiga!

 
 
 


sábado, 10 de mayo de 2014

"FELIZ Y BENDECIDO DIA DE LAS MADRES"

"Para todas mis amigas que hoy en su país es el día de las madres, les deseo qué Dios las bendiga y las sorprenda con todas sus maravillas" Besos!!


Con cariño: Tere.

!Qué Dios te bendiga!



miércoles, 7 de mayo de 2014

"A LOS PIES DEL MAESTRO"

Hola...¡Qué tengas un día bendecido en Cristo Jesús!
Estoy meditando el la Biblia, la poderosa Palabra de Dios y mientras leía, mi corazón comenzó a sentir inquietud sobre estar postrada a los pies de Jesús.
Medité en los siguientes textos bíblicos, por favor léelos conmigo...


San Mateo 15:30 Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; 

San Marcos 5:22 Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies,

San Lucas 17:15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,
17:16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.
 


Cuando nos postramos a los pies de Jesús estamos reconociendo su grandeza y a la vez le estamos entregando nuestra necesidad.
Estas personas fueron a los pies del Maestro, con un corazón humilde y agradecido, con un corazón necesitado y reconociendo que solamente humillándose en su presencia y teniendo fe en Él, recibirían su milagro.

Te invito en este día, a que identifiques tu problema, tu necesidad y vayas a la presencia de Dios, en oración, con humildad de corazón, creyendo en Él, sabiendo que en el nombre de Jesús hay poder para recibir tu milagro. Porque la mano de Dios no se ha cortado aún, el Espíritu Santo está trayendo sanidad a tu vida en el nombre de Jesús.

¿Qué te parece si al igual qué hizo Jairo en San Marcos 5:22 te postrás a los pies de Jesús y le clamás por tu necesidad?
Porque Jesús siempre se compadece, siempre responde al que le sale al encuentro con un corazón humilde y necesitado.
Y por supuesto, al igual que hizo este leproso del libro de San Lucas, debemos postrarnos a los pies de Jesús dando gracias por todo, por lo que hace y por lo que hará.

Ahora te invito a que leamos juntos el siguiente pasaje bíblico...

San Marcos 5:34 Y Él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; vé en paz, y queda sana de tu azote.

Así como Jesús respondió a la fe de esta mujer que padecía por doce años de flujo de sangre así responderá a nuestra vida.
Esta mujer ante su necesidad, ante su dolor, su soledad, su sufrimiento, se postró en tierra y tocó el borde del manto de Jesús y Él sabiendo que su poder fue activado por la fe de esta mujer, restauró no solamente su vida, sino su alma. Esta mujer al encontrarse con Jesús había recibido salvación y sanidad divina.

Santiago 4:6 Pero Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Según el Drae.
 
Soberbia: (Del lat. superbĭa).
1. f. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.
2. f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
 
Humildad: Del lat. humilĭtas, -ātis).
1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.
2 f. Sumisión, rendimiento.

Para reflexionar:
¿En qué condición se encuentra tu corazón cuándo le pedís a Dios, con soberbia o con humildad?
¿Cuánto hace qué no te postrás a los pies de Cristo?
 
¡Qué hoy sea un día en el qué puedas encerrarte a solas con Dios, rendir tu corazón a Él, darle gracias por darte la vida, postrarte con un corazón humilde, reconociendo qué le necesitás y dejando que su virtud sanadora inunde todo tu ser!
 
Con cariño: Tere.
 
¡Qué Dios te bendiga!