lunes, 31 de mayo de 2021

Terminemos el me de mayo siendo como Débora.

 


Débora.

Jueces 5:7 Los guerreros de Israel desaparecieron; desaparecieron hasta que yo me levanté. ¡Yo, Débora, me levanté como una madre en Israel!  (Nvi)

Débora era sin lugar a dudas una mujer de impacto en la sociedad, ella se destacaba por su fe, su manera rápida de accionar y por ponerse en la brecha a favor de la necesidad, en este caso de su pueblo.

Ella actuaba como una madre amorosa, que se levanta para proteger a los suyos.

Débora tenía una estrecha relación con Dios y fue por Él y en Él que tuvo la valentía de identificar de qué se tenía que levantar para actuar y así marcar las huellas que los demás debían seguir.

Ella dejó huellas de victoria,  de compromiso, de consagración, de amor al prójimo, las cuales  somos llamadas a imitar.

Me pregunto hoy acerca de nosotras ¿de qué nos tenemos que levantar y a favor de quién o quienes tenemos que interceder e impactar con nuestro accionar y nuestra fe?

Dios está llamando a una generación de mujeres, a ponerse de pié por dentro y entonar cantos de victoria allí en el lugar en donde estamos.

No nos olvidemos que hay  una Débora dentro nuestro qué tiene que levantarse y avanzar;  en Jesús, somos mujeres de impacto y de fe, y en Él somos más que vencedoras.

Romanos 8:37  Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. (Nvi)

Bendiciones. 


 

 


 


miércoles, 26 de mayo de 2021

Miércoles 26 MAYO 20hs @cfcmartinez

¡Qué tengas un día bendecido!


2 de Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,

17 a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.

Bendiciones.

viernes, 21 de mayo de 2021

Que el covid no apague tu fe, es tiempo de confiar en Dios, es tiempo de clamar por un milagro.

 A veces al despertar en la mañana, me pongo a pensar si este tema de la pandemia es un sueño, o es real.

Es como si me quisiera despertar de esta pesadilla y poder llevar a cabo mi vida normal. Esa vida que tal vez no me daba cuenta lo libre que era y como podía disfrutar de mis seres amados, o de tener la libertad de decidir de ir a tal o cual lugar.

El covid, jamás imaginamos que iba a ser una palabra tan cotidiana para los seres humanos y hasta tan atemorizante para muchos.

El covid nos alejó de nuestros seres amados, de nuestras actividades, de nuestros proyectos, de nuestra libertad. Eso es lo que él se cree que hizo.

Pero en realidad para quienes tenemos a Dios en nuestro corazón, sabemos que nuestra vida depende de Él.

La clave está en no quitar nuestros ojos de Jesús, no poner nuestros ojos en la situación que nos rodea, porque nos vamos a desanimar.

Claro que debemos cuidarnos, debemos aislarnos, usar barbijo, respetar el distanciamiento social, entre otros, pero mentalmente, espiritualmente, no podemos permitirnos quedarnos presos en sus garras de destrucción.

Jesús es poderoso, Él venció en la cruz, Él tiene poder, debemos tomarnos más que nunca de su mano e invitarlo a que tome todo el control.

En lo personal tuve covid, sé lo que es, pero no me permití en mi mente anidar pensamientos de muerte, de desgracia, sino por el contrario una y otra vez me hablaba a mi misma, animándome a poner mis ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. 

En donde te encuentres, te animo y te aliento a poner tu mirada y tu fe en Dios, ese Dios experto en resolver nuestros imposbiles.

Creo que si todos nos volvemos a Dios y unidos clamamos por un milagro, clamamos para que este virus se vaya, seguramente Dios con apenas un soplido haría añicos este covid.

Señor Dios perdón por todo lo que te hemos ofendido, perdón por aquellas personas que no creen en Tí, perdón por quienes no te reconocen como el Señor, el Dios verdadero.

Te amamos y te necesitamos, amén.

Con cariño: Tere.

Bendiciones.

miércoles, 12 de mayo de 2021

UNA PALABRA PARA LAS MUJERES QUE SUFREN...... .......de Síndrome de Fatiga Crónica.


Querida amiga sé por lo que estás pasando, porque estuve en tu lugar. Solamente las que conocemos esta enfermedad, podemos saber lo que se sufre y la desesperación tan grande que es atravesar por ella.

En lo personal la desesperación y el miedo me invadían cada día, ya que me sentía morir, como posiblemente te pase a vos.
Quiero decirte algo, no estás loca, no sos rara, no inventás síntomas desde tu cabeza, no des lugar a sentimientos y pensamientos que nada tiene que ver con la realidad.
El Síndrome de Fatiga Crónica, es una enfermedad desgastante para el físico, la mente, el alma y el espíritu. Pero no tiene autoridad sobre nosotras para terminar con nuestras vidas, porque tu vida está en las manos de Dios y Él hoy quiere tocar tu corazón.
Quiero que te centres en el milagro que Dios hizo en mí. Sé que tiene un propósito con todo esto para vos también y creo fervientemente que su mano está sobre vos ahora.
Tenés que llegar hasta el momento en que te decidas a querer salir adelante. Hasta que en vos se haga ese quiebre interno y al igual que yo te pongas de pié por dentro.
Entiendo perfectamente que los dolores son muy fuertes, hasta el punto de invalidar tu vida. Pero es clave que vos comiences de a poco a cambiar tu mentalidad.
Quisiera estar a tu lado, abrazarte, llorar con vos y después que te hayas desahogado, poder reír juntas. Posiblemente pronto nos podamos conocer, pero lo más importante es que tenés al lado a alguien que está las veinticuatro horas con vos, su nombre es Jesús.
Él dio su vida en la cruz por amor, para nuestra salvación y para nuestra sanidad.
Te animo y te aliento a creer en Jesús, Él quiere y puede hacerlo.

Lucas 1:37 Porque para Dios no hay nada imposible.

Con cariño: Tere.

Bendiciones.

(Fragmento extraído de mi libro Ahora sé quién soy)

Síndrome de Fatiga Crónica... Una enfermedad que conocí muy de cerca.

 

Hace unos años atrás, en medio del dolor físico, de la angustia de mi alma y de mi cansancio extremo; encontré en una revista la siguiente nota....."12 de mayo, día Internacional del Síndrome de Fatiga Crónica".


Para ese entonces, ya me habían dado el diagnóstico de esta horrible enfermedad y en ese artículo anunciaban una reunión en el Hospital Ramos Mejía, a donde asistirían todas las personas que la estaban padeciendo.  Desde ya, Jorge me llevó sin dudarlo.

 

"Encefalomielítis Miálgica" o mal llamada,  Síndrome de Fatiga Crónica,  (SFC) es un trastorno devastador y complejo. Las personas que lo padecen tienen un cansancio abrumador y una gran cantidad de otros síntomas que no mejoran con el descanso y que pueden empeorar con la actividad física o el esfuerzo mental

.Al síndrome de fatiga crónica (SFC), la Organización Mundial de la Salud lo considera como una enfermedad neurológica grave y aparece en la lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y resistentes a los medicamentos.


Puede afectar de manera progresiva al sistema inmunitario, el neurológico, el cardiovascular y el endocrino, y se caracteriza por causar una fatiga severa, febrícula o fiebre, sueño no reparador, intolerancia a la luz, al sonido y a los cambios de temperatura, dolor muscular y en las articulaciones, sensibilidades químicas múltiples, sensibilidad electromagnética y a otros factores ambientales, sensación de estado gripal permanente, faringitis crónica, pérdida sustancial de concentración y memoria, desorientación espacial, intolerancia al estrés emocional y a la actividad física, entre otras manifestaciones.

La persona que sufre del Síndrome de Fatiga Crónica, realmente se siente morir. Además es difícil transmitirle a tus seres queridos lo que estás sintiendo y muchas veces quedás como la exagerada, porque te duelen tantas cosas a la vez que hasta es poco creíble. Es ahí cuando te aíslas más, porque sentís que nadie te entiende.

Si estás pasando un momento difícil, no abandones la parte médica y en ese transitar confíá en Dios, Él es especialista en resolver los imposibles de nuestras vidas.

No nos desanimemos porque Dios siempre está ahí, atento a nuestro clamor.

Salmos 34:15 Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones;

Hoy me encuentro sana, para la gloria de Dios.

Jesús tocó mi vida y me sanó, el Espíritu Santo cada día de ese duro proceso estuvo junto a mí dándome aliento, fuerzas, poder para vencer y conquistar en Jesús mi milagro.

Oramos:

Señor en el nombre de Jesús te pido que estés sanando cada vida, no importa el nombre de la enfermedad o dolencia, porque para vos no hay imposibles, vos sos nuestro sanador y en vos caminamos en fe.

Te amamos, amén.

Bendiciones.


lunes, 10 de mayo de 2021

Para comenzar la semana... Dios te está llamando.

 



Recuerdo cuando Dios puso en mi corazón estas palabras:

__Te necesito.

Inmediatamente sentí que El Espíritu Santo quería decirme algo, así que pensé:

¿Realmente Dios nos necesita?
¿Para qué y por qué Dios puede necesitarnos?

¡Claro qué Dios nos necesita! Necesita nuestro amor, nuestro cariño, necesita nuestra vida, porque Él es nuestro Papá amoroso,  atento siempre a nuestro corazón.

Él desea relacionarse cada día con sus hijos, para amarnos, bendecirnos y usarnos.

Dios  desea que recibamos y compartamos con otros el sacrificio de Jesús  en la cruz para perdón de nuestros pecados, para vida eterna, para salvación. 

Dios nos necesita para que le amemos, para amarnos y para llevar las Buenas Nuevas a cada vida necesitada.

Cuando el Espíritu Santo puso estas palabras en mi corazón....

"TE NECESITO"...sentí que moría de amor por Él.

Dios siendo Dios, nos ama y nos dice que nos necesita, que le gusta estar con nosotros, eso realmente es apasionante.

Y luego el Espíritu Santo continuó hablándome:

__ Tere, necesito de mis hijos, necesito que me manifiesten su amor, que pasen tiempo conmigo, que no se distraigan, que me busquen.
Tere, necesito usar a mis hijos para tocar el corazón de un montón de personas necesitadas, que viven en oscuridad, en depresión, en violencia, en muerte ....¿Podrán en este día mis hijos responderme?...."HEME AQUÍ YO IRÉ"

Y sin dudarlo le dije: Te amo Señor, heme aquí, soy solamente tuya, sea en mí tu voluntad.

Dios nos está llamando en este día, Dios nos está inquietando e invitando a poner nuestra vida en sus manos de amor y a su disposición.

Dios te necesita, necesita tus manos, necesita tu voz, tu corazón....

Hoy Dios te está llamando, Él ya te dotó de dones, El Espíritu Santo pondrá palabras en tu boca, no es tiempo de atemorizarnos, sino por el contrario es tiempo de actuar bajo el poder del Espíritu Santo de Dios.

Isaías 61:1 El Espíritu del Señor omnipotente está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar los corazones heridos, a proclamar liberación a los cautivos y libertad a los prisioneros, 

Oremos:

Dios en el nombre de Jesús, te pedimos perdón por todos nuestros pecados. Señor amado pedimos que El Espíritu Santo llene hoy nuestras vidas.
Señor nos consagramos a vos,  úsanos conforme a tu voluntad.
Estamos dispuestos a servirte y a seguirte.
En este día y siempre, te decimos:

_Henos aquí, tomá nuestra vida, para amarte, honrarte y servirte, te amamos. Amén. 

Bendiciones.





miércoles, 5 de mayo de 2021

¿Cómo está nuestro corazón? Impactante reflexión que transformará nuestra vida.


A veces por el trajín diario, por las preocupaciones, por este tema de la pandemia o por diferentes vivencias que estamos atravesando, no nos detenemos ni un minuto a evaluar cómo está nuestro corazón.

Vamos a ver juntas los siguientes versículos:

Proverbios 23:21 No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón.
22 Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud del cuerpo.
23 
Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.

Guardar la Palabra de Dios en nuestro corazón cuan tesoro precioso debe ser una prioridad en nuestra vida. Pero... ¿Tenemos lugar en él para eso? 

Pensaba que tal vez estemos atravesando por: Falta de perdón- soledad- tristeza- problemas familiares- problemas de salud- pensamientos de muerte- etc.

Entonces todo esto nos está indicando que en vez de poner nuestra confianza en Dios, estamos llenando nuestro corazón de desesperanza, de incredulidad, de nuestras emociones alteradas que no nos dejan avanzar en fe. 

La Palabra de Dios trae sanidad a nuestra vida, nos habla y nos manifiesta el sacrificio de Jesús, el amor de Dios, el poder del Esp. Sto obrando a nuestro favor. 

El versículo 23 nos enseña que por sobre todas las cosas guardemos nuestros corazón porque de él mana la vida.

Por eso hoy más que nunca debemos alinearnos con la Palabra de Dios, debemos caminar conforme a la voluntad de Dios, entregando cada día en el nombre de Jesús todo aquello que nos aleja de su presencia.

Puede ser que alguna de nosotras, a lo largo de nuestra vida,  hemos tenido o tal vez tenemos nuestro corazón cerrado.

Cerrado con Dios, con nosotras mismas, con los demás y con alguna situación.

Y como consecuencia no dejamos que nadie se nos acerque y mucho menos nos pregunte qué nos pasa.

Tal vez alguna situación difícil de nuestra vida, nos ha lastimado y preferimos seguir adelante, sin demostrar demasiado nuestra condición de dolor para no ser expuestas.

Veamos juntas la Parábola de la moneda perdida:

Lucas 15:8 "O supongamos que una mujer tiene diez monedas de plata* y pierde una. ¿No enciende una lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: Alégrense conmigo; ya encontré la moneda que se me había perdido.'
10 Les digo que así mismo se alegra Dios con sus ángeles* por un pecador que se arrepiente. (NVI)

Que en esa época se pierda una moneda, era muy complicado. No había ventanas, apenas unas rendijas y el piso era de barro, donde muchas veces les tiraban paja encima para no levantar tierra.

Imaginemos por un instante estar en esa situación.

El barro del piso ya debía estar duro, seco, levantando polvo, igual que a lo mejor está hoy nuestro corazón.

¿Encender la lámpara, barrer, buscar con cuidado? Todo lo que hizo esta mujer, nos habla  de esfuerzo. 

Nos habla de tener la actitud de querer salir de la oscuridad y por ende ir en busca de restaurar nuestra identidad como mujer, como hija de Dios.

Nos pregunto…. ¿Cómo hacemos para ponernos de pié por dentro, para identificar nuestros problemas, para trabajarlos y superarlos si a penas podemos con nuestra vida?

Si ésta mujer tenía diez monedas y perdió una y le quedaron nueve. ¿Por qué se preocupó tanto por encontrar una sola? Tal vez porque valía un día de su trabajo.

Nosotras tenemos que imitarla, no nos podemos resignar, ni acostumbrar a vivir a medias, sino por el contrario debemos vivir una vida abundante en vez de sobrevivir y dar lástima.

Somos valiosas, Jesús pagó con su vida un alto precio por cada una de nosotras.

Pensemos... ¿Qué fue lo primero qué hizo esta mujer?

Ella no se desesperó, sino ella actuó, ella identificó su problema y avanzó a solucionarlo. 

Nosotras debemos imitar su actitud, debemos buscar que la presencia del Espíritu Santo encienda nuestra vida y junto a Él, en el nombre de Jesús sanar nuestro pasado, quitando todo el peso que nos molesta para poder avanzar en fe, en victoria, sanando en las manos de Dios nuestro corazón.

Y para finalizar esta maravillosa historia, esta mujer cuando encontró la moneda, llamó a sus vecinas y amigas, para contarles la buena noticia.

Nosotras, debemos ser igual, debemos tener un corazón agradecido con Dios y compartir las Buenas Nuevas de salvación con los demás.

Oramos juntas:


Señor te necesitamos, necesitamos que nos ayudes a sanar nuestro corazón, no queremos vivir escondiendo situaciones, ni mucho menos alejarnos de vos.
Por eso en el nombre de Jesús renunciamos a todo lo que nos aleja de tu presencia y nos roba la paz.
Rendimos nuestra vida y nuestro corazón a vos querido Dios. 
Espíritu Santo ayúdanos a ser mujeres sabias, mujeres que no se desesperan sino que avanzan en fe, en busca de nuestro milagro, amén.

¡Me encantaría saber de vos, te animo a que me dejes tu comentario y/o pedido de oración!

Con cariño: Tere.

Bendiciones.