martes, 28 de noviembre de 2017

BENDECIDO MARTES

Isaías 41:10 Así que no temas, porque Yo estoy contigo; no te angusties, porque Yo Soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa.

Nadie mejor que Dios para enfrentarlos y salir triunfadora!!!

¡Bendiciones!


lunes, 27 de noviembre de 2017

Y EN LA SOLEDAD DE SU CUARTO DECIDIÓ CAMBIAR.


Una historia tal vez, como la tuya....
Allí estaba ella, una vez más encerrada en las cuatro paredes de su habitación. No tenía ganas de salir, no tenía ganas de ver a nadie, sino por el contrario ya se había acostumbrado a la soledad. 
Ella tenía cada mañana un ritual. Se levantaba, recogía su cabello, se vestía y se ponía a llorar.
Pero esta mañana había sido diferente, de repente recordó que tenía guardado en lo más alto de un armario, una caja con recuerdos de su niñez y adolescencia.

Allí estaba su Biblia, un libro de poemas y un cuaderno personal de anotaciones. Su diario íntimo, el que ya había olvidado.
Y al abrirlo, le impactó leer la siguiente frase que escribió cuando tenía tan solo trece años de edad:
"Querido Jesús, jamás te voy a dejar, siempre vos y yo vamos a caminar juntos. Te prometo amarte hasta el final"
Las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas y un escalofrío invadió su ser. Se había dado cuenta que no solo había fallado a su promesa sino que se había olvidado totalmente de Dios.
Y en ese cuarto que encerraba años de vivencias, cerró sus ojos y con estas palabras le habló a Dios:
_Señor, perdón, perdón por haberme olvidado de Tí. Perdón por haber puesto mi mirada y mi corazón en tantos problemas y en tantas personas. Perdón porque dejé de vivir para Jesús.
Te necesito, te pido que me ayudes, que me saques de este pozo de desesperación. Quiero volver a sonreír, necesito ser la mujer que vos tenés pensado para mí.
Ayúdame a mirarme con tus ojos. Y en este mismo momento te vuelvo a entrega mi vida y mi corazón.
En el nombre de Jesús, amén.
Tal vez amada, estás como nuestra amiga, triste, sola, viendo solamente tu situación. Quizás dejaste de darte cuenta que a pesar de haberte alejado de Dios, Jesús siempre estuvo a tu lado.
En dónde te encuentres, cerrá tus ojos, abrí tu corazón e invitalo a Jesús a que vuelva a ser el Salvador y el dueño de tu vida y tu corazón.
Él te ama con amor eterno y sos su más dulce melodía de amor.
Salmo 103:3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;
4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;
5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
¡Bendiciones!

miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡ESPERAR EN DIOS!

Ante las dificultades que se nos presentan en la vida. Ante las situaciones difíciles, ante las injusticias, ante peticiones todavía no contestadas. Ante el ataque del enemigo de nuestra alma. Ante cualquier dolencia, enfermedad o cualquier mal. Ante cualquier problema personal y familiar. Ante el temor, la duda, el cansancio y el desánimo. No nos olvidemos esta palabra:

Salmos 38:15 Yo, Señor, espero en Ti; Tú, Señor y Dios mío, serás quien responda. (NVI)
¡Qué en este día, podamos esperar pacientemente y confiadamente en el Dios de nuestra Salvación!
Porque solamente Él tiene la respuesta para cada situación y petición que necesitamos.
No seamos como la onda del mar, que va de un lado a otro; sino por el contrario seamos como las águilas y volemos a las alturas, allí, justó allí donde ocurren los milagros. ¡Dios se mueve en lo sobrenatural!!
Movámonos en fe, sabiendo que tenemos un Dios que oye y responde; y que a su tiempo y no a nuestro tiempo, nos traerá la respuesta que necesitamos, conforme a su bendita voluntad.
Lucas 1:37 Porque para Dios no hay nada imposible. (NVI)
Amadas, que en este día, podamos imitar a María y con un corazón rendido ante Jesús y deseosas de que la presencia del Espíritu Santo nos llene; le podamos decir a Dios, como dijo María:
Lucas 1:38 --Aquí tienes a la sierva del Señor --contestó María--. Que Él haga conmigo como me has dicho. (NVI)
Dios tiene planes de bien para vos y los tuyos, permitíle que transforme tu vida. Levantate en fe, ponéte de pié por dentro y resplandece en Cristo Jesús. (Isaías 60:1)
¡Bendiciones!


viernes, 17 de noviembre de 2017

LA TRISTEZA


Tristeza: Sentimiento de dolor anímico producido por un suceso desfavorable que suele manifestarse con un estado de ánimo pesimista, la insatisfacción y la tendencia al llanto.

La tristeza es parte de la vida, no la podemos evitar, pero podemos manejarla para disminuirla o eliminarla.

Es la respuesta natural ante las situaciones dolorosas, que todos vivimos.

Es una sensación de decaimiento de nuestro estado de ánimo, un sentimiento de vacío, que tiene las siguientes características:
Resulta de una herida o de una perdida de cualquier tipo.
La persona está consciente de la causa. No así con la depresión.
Casi siempre es pasajera, a menos que nosotros, con nuestra forma de pensar, la mantengamos o la aumentemos.
La persona puede seguir funcionando adecuadamente. (Tareas diarias)
Termina cuando la persona soluciona su situación o cuando modifica sus pensamientos y su actitud ante la vida.
Nos indica que algo está sucediendo en nuestra vida, que nos está afectando negativamente y necesitamos solucionar o cambiar.
La tristeza no es una enfermedad mental, es una emoción que puede durar unos pocos minutos, unos días o estar presente de forma intermitente durante años. (Depresión si es una enfermedad)

 FACTORES QUE NOS TRAEN TRISTEZA:
Patrones familiares: Familias marcadas por la tristeza.
Problemas en la niñez: Maltratos, abusos, rechazos, abandono, desprecios, etc.
Una relación conflictiva del pasado sin solucionar: pareja, amistades, familiares, laborales, espirituales, etc.
Rutina y ausencia en el matrimonio: Se ven poco, trabajan todo el día, falta de comunicación, de intimidad sexual, etc.
El no poder desarrollarte personalmente: estudiar, trabajar, servir a Dios, etc. Dando así la sensación de encierro y pensar que siempre vamos a tener que priorizar lo demás.
Un accidente, una enfermedad, la pérdida de un ser querido, un fracaso, un robo, una mala decisión, etc.

La tristeza está dentro de la amargura:

Amargura: Disgusto o tristeza, especialmente por no haber podido satisfacer una necesidad o un deseo, sentimiento prolongado de frustración o resentimiento.

Hebreos 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

Nuestra tristeza, nuestra amargura, nuestra frustración, nuestra falta de perdón y enojo, siempre se reflejan en nuestro rostro; y siempre vamos a contaminar a nuestro alrededor. Abriendo así puertas al enemigo de nuestra alma.
La tristeza, la amargura nos llevan a perder la paz  y como consecuencia nuestra vida espiritual se ve afectada. Estamos nerviosas, desganadas, enojadas, no tenemos ganas de orar y leer la Biblia, no nos importa venir a la Iglesia.
Nos enojamos con nuestra familia, no nos arreglamos, etc.
Estamos tristes y nos creemos con el derecho de estar tristes y no nos damos cuentas que Dios jamás quiere eso para nosotras. Él nos rescata del hoyo, dejémoslo obrar en nuestro corazón.

Dios por medio de su Palabra nos manda a despojarnos de:

Efesios 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia.
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Oración:
Padre en el nombre de Jesús, renuncio a toda tristeza, a toda amargura, desgano, resentimiento, rechazo, angustia,  etc. que hay en mi vida.
Me declaro libre ahora en el poderoso nombre de Jesús.
Espíritu Santo llená mi vida de tu presencia, te necesito y necesito conocerte más.
Gracias Dios, porque ninguna oración vuelve vacía, y sé que nuevas son en Ti cada mañana sobre mi vida y mi familia.
Tu Palabra dice que grande es tu fidelidad en nosotros y yo lo creo.
Amén.



EN VILLA LA ÑATA- TIGRE- BUENOS AIRES.

Al lado del río, a punto de almorzar, en una hermosa tarde de sol.

Debajo de la palmera. Tamar significa palmera, la cual en medio de las tormentas 
se dobla hasta el piso pero no se quiebra, sino que se vuelve a levantar.

Me gusta mucho este lugar, ideal para descansar y tomar mate.

Mirar el cielo, mirar el río, todo me lleva a darle gracias a Dios.

Una costanera ideal para dar un paseo. 

Grande es la fidelidad de Dios.

¡Bendiciones!




miércoles, 8 de noviembre de 2017

BENDECIDO MIERCOLES.

Joel 2:21 No temas, tierra, sino alégrate y regocíjate, porque el Señor hará grandes cosas.

Salmo 37:4 Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón.
5:Encomienda al Señor tu camino; confía en Él, y Él actuará.

Invitemos a Dios a que cada día, sea el Señor de nuestra vida. Disfrutemos el estar en su presencia, rindiendo nuestro corazón a Él.
Disfrutemos de vivir una vida cotidiana tomadas de su mano.
Dejemos que Jesús guíe nuestros pasos.
Dejemos que la presencia del Espíritu Santo llene nuestra vida y nuestro corazón.


¡Bendiciones!

viernes, 3 de noviembre de 2017

BENDECIDO VIERNES

EL DÍA QUE DIOS HABLÓ A MI CORAZÓN.
“TERE…. DEJÁME HACER”
 

Recuerdo perfectamente aquel día, en el que estaba cansada y agobiada. Me sentía agotada, no había dormido bien, evidentemente las preocupaciones se estaban haciendo sentir en mí.  
Fue entonces que allí en mi cocina, cerré mis ojos y oré a Dios.  Y de repente, como una brisa suave, la presencia del Espíritu Santo rodeó mi ser.
Sinceramente quería rendirme ante su presencia, pero sentía que había una carga inmensa en mi espalda, que no me dejaba disfrutar de ese maravilloso momento.
Pero sabía que Jesús estaba allí  junto a mí, sabía y sé que Él es mi fortaleza.

Y como una voz tierna y amorosa, sentí en mi corazón estas palabras:
__ Tere… dejáme hacer. Soltá en mis manos lo que te pasa, soltá tus peticiones, soltá aún el temor que sentís, al pensar que si me das tus necesidades, Yo  no te voy a responder.

Y fue allí, en mi cocina, con mi mate ya frío, con mi Biblia abierta, con mis ojos llenos de lágrimas, que le pedí perdón a Dios. Y por supuesto, puse en práctica lo que  había hablado a mi corazón.
Hoy, ya pasó un tiempo de esta experiencia, pero cada día tengo que trabajar junto al Espíritu Santo en soltar mis peticiones y mis inquietudes en las manos de Dios; y por ende confiar en que su voluntad es lo mejor para mí y mi familia.
No nos podemos permitir que nuestras emociones alteradas nos dominen, no podemos dejar que una situación adversa nos maneje. Sino por el contrario, así como estamos y con un corazón sincero, tengamos la plena confianza de entregar nuestras cargas en las manos de Dios.

Filipenes 4:6 No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.(NVI)

Oremos:
Padre Dios, en el nombre de Jesús, venimos ante Ti en este día. Te pedimos perdón por nuestros pecados, cubrimos nuestra vida y la de nuestra familia con la sangre de Jesús.
Amado Dios, en el nombre de Jesús, renunciamos a toda angustia, a toda preocupación, a todo temor, a toda ansiedad y a todo lo que nos quita la paz y la confianza en Ti.
Tomamos la decisión de soltar en tus manos toda carga que estamos llevando, te damos gracias porque en Cristo Jesús está nuestro descanso.
Espíritu Santo llénanos de tu presencia, en el nombre de Jesús. Amén.

¡Bendiciones!