lunes, 29 de octubre de 2018

Bendecida semana.


1 de Timoteo 2:1 Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos,
2 especialmente por los gobernantes* y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna.
3 Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador,
4 pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad.
5 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
6 quien dio su vida como rescate por todos. Este testimonio Dios lo ha dado a su debido tiempo,

sábado, 27 de octubre de 2018

Seguimos descubriendo juntas, quiénes somos en Cristo Jesús.
Para hoy: "Corazón roto"
Teresa Di Marco de Olsson

sábado, 20 de octubre de 2018

Un texto para hoy....

Salmos 138:3 Cuando te llamé, me respondiste; me infundiste ánimo y renovaste mis fuerzas.(NVI)

¡Bendiciones!



martes, 16 de octubre de 2018

sábado, 13 de octubre de 2018

¡Cuidado, nos están mirando!!


Hola, qué tengas un bendecido sábado.
Estaba pensando... ¿Te preguntaste qué ven los demás cuándo te ven?
Yo sí, justamente me lo acabo de preguntar.
Y me puse a pensar, que a veces me ven bien, me ven arreglada, me ven simpática, una mujer con fe, o una mujer que le gustar relacionarse, etc.
Pero no voy a negar que otras veces, ven a una mujer despeinada, jaja, sin ganas de maquillarme, tal vez sin ganas de conversar o reírme, quizás con cara seria, etc.
Y no está mal, porque entiendo que somos seres humanos, que tenemos una vida, en la cual cada día es un nuevo desafío por enfrentar y vivir. Y gloria a Dios qué nos permite ser parte cada día, de ver un nuevo y maravilloso amanecer.
Pero también entiendo que debo avanzar, crecer, desarrollarme y conquistar todo lo que Dios tiene para mi vida. Y en ese andar es cuando tengo que menguar como Tere, para que Jesús crezca en mí.
Cada día mi mirada debe estar puesta en Jesús, en Él está mi socorro, mi refugio, mi existir.
Pero también cada día debo poner mis ojos en mí, para evaluarme, para cambiar, para hacer planes y proyectos basados en la Palabra de Dios.
Pero también cada día, debo poner mis ojos en lo que me rodea, en las personas con quienes me ven y no es para depender de ellos, sino para proponerme tener la posibilidad de que a través de mi testimonio, de mi manera de andar cristiano, puede llegar a sus vidas y serles de bendición.
Te pregunto....
¿Qué ven o qué leen de tu vida los demás cuándo te ven?
2 de Corintios 3:2 Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos.
3 Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida* por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones.
4 Ésta es la confianza que delante de Dios tenemos por medio de Cristo.
5 No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios
¡Nunca te olvides qué para Jesús sos su mejor melodía de amor!!
¡Bendiciones!

lunes, 8 de octubre de 2018



Me acosté como cada noche, 
buscando descansar en tus brazos de amor.
Y comencé a sentir tu presencia,
envolviendo mi corazón.
Y no pude resistirme a tal manifestación de amor.
Y me levanté despacio, corriendo con mi corazón.
Tu presencia me estaba llamando.
Tus caricias envolvían mi ser.
Tu perfume sedujo mi alma.
Tu sonrisa enredó de amor mi corazón.
Y al igual que el sol en la mañana,
así tu presencia acunó mi ser.
Como brisa fresca cuando cae la tarde,
así tu compañía se presentó a mí.
Como la luna sale en la noche,
así mi vida alumbras Tú.
Como las estrellas que sonríen al firmamento,
así te siento, así tan cerca, así le das brillo a mi existir.
Hola... estaba pensando en Jesús, en su amor por cada una de nosotras.
Y me imagino su mirada puesta en nuestro corazón, es como si sus caricias recorrieran nuestro ser.
Hay que aprender a hacer silencio ante su presencia y dejar que Jesús nos acaricie el alma.
Es entregarle el corazón y no perder las expectativas de ver su mano de bendición manifestarse en nuestra vida.
¿Cuánto hace qué no le decís a Dios qué lo amás?
¿Cuánto hace qué no sentís su mano de amor acariciando tu rostro?
No dejes pasar esta noche, ni este día, sin que le invites a estar a tu lado; y así puedas derramarle el alma, escribirle poemas y por ende deleitarte en Él.
Sofonías 3:17 porque el Señor tu Dios está en medio de ti como guerrero victorioso. Se deleitará en ti con gozo, te renovará con su amor, se alegrará por ti con cantos (nvi)